Las prospecciones arqueológicas se refieren a una técnica no destructiva que permite analizar el área objeto de estudio con el fin de identificar elementos patrimoniales, lo que posibilita determinar su localización exacta, así como aspectos relevantes como pueden su extensión, en base a la georreferenciación de los hallazgos, o su adscripción cronocultural.
Prospecciones arqueológicas: En base a los resultados obtenidos es posible valorar el impacto que puede generar un proyecto sobre el patrimonio existente, así como proponer medidas de protección, documentación previa o de puesta en valor antes de una posterior puesta en valor, eliminándose o minimizándose de esta forma las afecciones directas o indirectas.
La metodología a emplear ha de adaptarse a las necesidades del área, pudiéndose emplear métodos visuales, electromagnéticos o geofísicos.
